
Odiar el delito, apiadarse del delincuente
Enero 22, 2007
Nunca entendí a esa gente que se arremolina en las puertas de los juzgados para insultar al detenido. Me parece que cuando te detienen y te llevan para el maco, bastante castigo tienes como para que encima te toquen los guevos. Además esa gente que insulta, de naturaleza corbarde, son los que cuando el tío están en la calle, o se acojonan o le hacen la ola. Este post viene a cuenta de la entrada en prisión de Farruquito. A él nadie estaba allí para insultarle. Claro que, como entró acompañado de su clan, a ver quien tiene pelotas para empezar a gritar “asesino, sinvergüenza, cabrón, farruquito!!”.Y es que lo que hizo el muchacho fue de libro. Un ejemplo de maldad, torpeza y prepotencia elevado a la enésima. Atropellar a un tipo, sin carnet, no pararse a auxiliar, decir que conducía a tu hermano. Vamos que sólo le falto pararse y echase un zapateado sobre el cadáver. Lo que no entiendo es que este hombre pueda subirse a un coche y que sólo le hayan caído tres años, pero, en fin, para eso está la justicia. (Para eso y para, los que son pobres y no tienen abogados de postín, tengan que pudrirse en el maco).

Delhoyo.com esta online desde el 2001. Ha sido un sitio web con trabajos del autor y desde noviembre de 2006 es, también, blog.