Archivos de la categoría ‘genocidio’

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Francesco Tonucci, una reflexión generacional

Septiembre 18, 2007

Esta, la nuestra, es probablemente la primera generación en la Historia que no se está haciendo cargo del bienestar de las generaciones que vendrán tras ella. Los italianos y españoles somos nietos de abuelos que emigraron a países como Alemania o Suiza. Allí llevaron vidas de bestias. Sufriendo prácticamente toda su vida en minas, construcción y factorías. Dedicaron su vida a un bienestar futuro, esperaban que sus hijos y nietos vivieran mejor. Y lo consiguieron y nosotros tenemos que agradecérselo. Su herencia fue casi diez años más de expectativa de vida y bienes de consumo y bienestar. Nosotros estamos, hoy, tirando conscientemente esta riqueza. Una reciente investigación afirma que todos los ciudadanos europeos estamos perdiendo nueve meses de esperanza de vida a causa de la contaminación. Otro estudio más reciente dice que nuestra generación esta invirtiendo la constante histórica que hasta ahora señalaba que cada nueva generación mejoraba en calidad de vida a la anterior. Esto es una vergüenza y frente a estos datos debiéramos parar, reflexionar y hacer algo …”

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Suena la música de la orquesta del Titanic

Julio 22, 2007

Mientras hablamos de la chirigota del secuestro de la revista EL JUEVES, en el Atlantico se han hundido como negras piedras 90 seres humanos.

Supervivientes del Naufragio, foto de EFE

Entre los inmigrantes que naufragaron la pasada madrugada a menos de 200 kilómetros al sur de Tenerife “había una familia entera de seis hermanos”, de los que “sólo uno ha sobrevivido”. Lo confirmó anoche Austin Taylor, coordinador del equipo de respuesta inmediata en emergencias de la Cruz Roja en Canarias. Taylor añadió que los inmigrantes, entre los 20 y 30 años, aseguraron proceder de Liberia y Ghana, que hablaban “en un inglés perfecto”. Esos fueron los afortunados.

Otros “se hundieron como un trozo de plomo” sin exclamar nin una sola palabra ni un solo grito de queja. Sus músculos están agarrotados de tantos días quietos en la misma posición. El peso de sus ropas de abrigo, que llevan superpuestas para aguantar el frío durante la travesía, hacen el mismo efecto que los plomos de los submarinistas; un rápido descenso hacia las profundidades abisales.

Hoy son 90, mañana otros lo volverán a intentar. África, el Titanic, se sigue hundiendo y los pasajeros de los camarotes de tercera clase no subirán a los botes salvavidas. Mientras, en la prospera Europa la orquesta sigue tocando en la cubierta de primera clase.

(la fantástica fotografía de los supervivientes, que me recuerda a los cuadros africanos de Barceló es copyright EFE)